Mi reflexión de la vida, no completada.

¿Alguna vez habrá felicidad sin sufrimientos? La mayoría de veces estamos hechos de todo los que nos rodea, somos seres adaptativos y por ende influencia mucho donde nacemos, como crecemos, con quienes y sobre todo el afecto que podamos recibir durante nuestro crecimiento. La familia es la base fundamental para hacer a un buen ser humano, todo se basa en el entorno que nos rodea de eso depende nuestro futuro.

Nunca he culpado a los padres que no pueden darles un buen ambiente a sus hijos, algunos tratan de intentarlo y otros simplemente ni lo intentan, entonces ¿que pasara con esos niños? Algunos intentaran no seguir la corriente y saldrán del ambiente toxico, otros simplemente se quedarán a sobrevivir porque creen que su vida se ha vuelto eso, una guerra incesante con la sobrevivencia. Pero siempre me pregunto ¿tendrá el mundo arreglo? ¿Todos estaremos bien y felices? ¿Habrá gente que dejara de pasar hambre, sufrir y de alguna manera llegar a lo que se ha propuesto? Me gustaría pensar que si, que el mundo en general tiene arreglo, pero la verdad es que no, siempre existirá el mal, el sufrimiento, la jerarquía, el hambre y sobre todo familias descompuestas donde puede haber desde maltratos hasta infidelidad, hijos que ven cómo se quiebra y desarma su ambiente desde la raíz.

Cuando nacemos, somos seres llenos de inocencia, amor, felicidad y curiosidad, pero todo eso en un ambiente toxico va desapareciendo poco a poco y con ello nos vamos formando menos empáticos, más aislados, menos afectivos y sobre todo más infelices.

Por ahí leí una frase que dice; ‘si vienes de una familia donde no fuiste feliz, haz tu propia familia feliz y rompe el ciclo’ me marcó mucho porque es cierto una buena cantidad de la población mundial venimos de familias disfuncionales, algunos rompen el ciclo y otros simplemente no crean el ciclo, no quieren tener familia porque no saben como crear ese vinculo de amor , unión, protección y fuerza que ofrece una familia

Somos el espejo mismo de dónde venimos.